A raíz de los hechos ocurridos el pasado jueves, con la violenta detención de seis personas, algunas de ellas pertenecientes a nuestra comunidad educativa, dentro del edificio en el que viven y en presencia de menores (alumnado de nuestro centro), la AFA quiere trasladar todo su apoyo a las familias y solicitar el fin de las actuaciones policiales racistas en nuestros barrios.
Lo ocurrido con Serigne Mbaye no es un hecho aislado, sino una manifestación del racismo estructural presente en el Estado español.
El domingo 29, a las 12:00, tendrá lugar una concentración de protesta en la plaza de Lavapiés.

Apoyamos el comunicado de esta comunidad de vecinas y vecinos de un barrio donde vive parte de nuestro alumnado. Nuestro cariño y solidaridad:
Violencia policial en la puerta de casa
- La comunidad de vecinas y vecinos de Serigne Mbaye denunciamos su detención con violencia cuando estaba entrando en su casa.
- En la operación policial también se detuvo a otros seis vecinos, tres dentro del edificio y en presencia de niñas, niños y adolescentes, cuando salieron a ver qué es lo que estaba ocurriendo. También se detuvo a algunas de las personas que estaban grabando los hechos, lo cual atenta contra la libertad de información.
- Hay tres vecinos y una vecina con parte de lesiones provocadas por la intervención policial, que han tenido que volver a acudir esta mañana al hospital.
- Denunciamos esta agresión contra nuestro vecino, que no es la primera vez que sufre una identificación por perfil étnico-racial. Son prácticas cotidianas que vemos que padecen muchas personas racializadas de nuestro barrio.
En la mañana del viernes, mientras llevamos a dos de nuestras vecinos y vecinas a urgencias por las lesiones sufridas en la actuación policial, la comunidad en la que vive Serigne Mbaye emitimos este comunicado para dar nuestra versión de los hechos, solidarizarnos con las siete personas detenidas y denunciar el acoso policial cotidiano que sufren las personas racializadas en nuestro barrio.
El jueves 26 de marzo, a las 19:30 de la tarde, Serigne Mbaye fue detenido cuando estaba entrando en su casa. No le dio tiempo ni a sacar las llaves de la cerradura antes de que unos policías de paisano le exigieran que se identificara. Al explicarles que estaba entrando en su casa y que no había motivo para que lo identificaran, la contundencia y la dureza de la policía escaló muy rápido, llegando a inmovilizar en el suelo con fuerza desproporcionada a Serigne.
Alarmados y asustados, los niños y niñas que viven en el edificio avisaron a sus familias de lo que sucedía. Varias personas adultas del edificio bajaron rápidamente para intentar explicar que Serigne es miembro de la comunidad y que es una persona tranquila. Pero todos sus esfuerzos por intentar explicar la situación se encontraron con una respuesta cada vez más desproporcionada, que fue creciendo a medida que llegaban más unidades policiales.
La policía detuvo con fuerza a siete vecinos y vecinas, tirando al suelo, poniendo la rodilla en la cabeza y golpeando de manera contundente a varias personas Tres de ellas fueron detenidas incluso dentro del edificio y cuatro de ellas sufrieron lesiones. También se detuvo a algunas de las personas que estaban grabando los hechos, lo cual atenta contra la libertad de información.
A pesar de la injustificada contundencia policial, las vecinas y vecinos nunca entorpecieron la labor de los agentes, sino que trataron de mediar en lo que estaba sucediendo. Es más, en dos ocasiones se solicitó la interlocución con el mando, lo cual fue ignorado.
Por la convivencia y la no discriminación en nuestro barrio
Las vecinas y vecinos de Serigne Mbaye hemos presenciado, una vez más, otra identificación injusta por perfil racial a nuestro vecino. Queremos añadir que ningún otro vecino o vecina del edificio (personas blancas) ha sido jamás identificada ni en la calle ni en la puerta de su casa y esta es la segunda vez que paran a Serigne, de origen senegalés, en las inmediaciones de su domicilio, por no decir las decenas de veces que ha sido identificado y acosado en las calles.
Sabemos que esto no es un caso aislado ya que lo observamos cada día en nuestros trayectos cotidianos y lo escuchamos en boca de las personas afectadas (familias de la comunidad escolar, etc.). Todas ellas relatan el constante acoso al que se ven sometidos por parte de la policía y el impacto que tiene sobre ellas y sus familias.
Los Dragones de Lavapiés se suman a esta protesta y queremos compartir lo que han comunicado de por qué les importa Serigne:
- Porque es un hombre bueno que cree que ninguna vida vale menos que la suya. Le conocemos desde hace muchos años por defender valores que compartimos: el antirracismo y la no violencia. Serigne es una persona pública por su participación política y su labor como activista. Por eso merece el respeto que se debe a quienes entregan su vida a construir una sociedad mejor, y los cuerpos de seguridad del país deberían protegerle.
- Porque el racismo está en la base de muchos de los problemas que detectamos e intentamos abordar en la infancia. Lo hemos vivido, lo hemos presenciado y lo hemos denunciado en el fútbol, en contextos educativos y en actuaciones policiales. Destruye todo lo que queremos construir. Borra el sentido de todo. Tejer puentes, generar confianza… ¿para qué? En Lavapiés, la convivencia derriba barreras sociales y la solidaridad y el diálogo funcionan pese a los enormes retos. Y en la lucha antirracista estamos unidas.
Así que estaremos en la plaza de Lavapiés este domingo, junto a Serigne, alzando la voz. Porque es necesario protestar para cambiar las cosas cuando se llega a estos extremos. Y la voz es lo único, y quizá lo último, que tenemos.
